COMPARTIR ES VIVIR.
Este fragmento de mi vida lo dedico
a todas las madres del mundo y en especial a esa que desean serlo y por circunstancias
ajenas a ellas, no han podido lograrlo.
Para esas que la ciencia ha dicho
que es imposible el salir en estado, estoy dedicando este momento, donde te vas a convertir en la persona del relato y
gracias a la MAGIA POR SIMPATIA, tú vas a poder tener la misma oportunidad.
Luego vendrán los que conociendo tu
caso, dirán que fuiste producto del llamado efecto de SUGESTION, pero eso no
importa lo que tú necesitas es transformar el NO en SI y eso lo vamos a lograr.
El relato es completamente
fidedigno y no comparto los nombres por motivo de respeto a la identidad de las
personas.
Muchas cosas sucedieron mientras
estuve trabajando en la misma ruta, donde mi función era recoger y entregar los
paquetes que eran enviados por DHL.
Aquella tarde entre en aquella
oficina donde debería de recoger los sobres que ellos a diario enviaban. El
rostro de la muchacha en la recesión, estaba completamente alterado, la
tristeza que la embargaba me hizo detenerme frente a ella para decirle.
¿Tú está en estado?
La muchacha me miro y me trato de sonreír
mientras me decía: --¿Me acabo de enterar?
Sin saber porque continúe diciendo.
– ¿No deberías de estar triste?
La muchacha sin poderse contener
comenzó a llorar, mientras me narraba su situación.
No puedo tenerlo, ya tengo cuatro
hijos y si se lo digo a mi marido, voy a tener un problema mayor.
Mire aquel rostro que estaba
sufriendo amargamente por algo que seria para muchas mujeres de alegría y sin
pensarlo le dije: -- ¿Entonces no quieres estar en estado?
La muchacha volvió a mover la
cabeza para decirme con ese movimiento que con dolor de su alma no podía
tenerlo, pero que tampoco iba a ir al médico para tener un aborto.
Estire mi mano y la pase por el
pelo de aquella muchacha mientras le decía: -- No te apures no lo vas a tener,
mañana vas a tener de nuevo tu regla y todo va a continuar como antes, quizás
mejor, creo que debes de contarle a tu marido todo, estoy seguro que va existir
un cambio, mas aun te va a llevar a trabajar con él en su negocio.
Esas dos cosas son imposible, el
nunca ha querido casarse y mucho menos tenerme trabajando con él y además
cuando yo salgo en estado, ese se pega con tal fuerza que yo tengo que trabajar
todo el tiempo hasta el último momento.
La sonrisa que le dedique a ella le
hizo cambiar su expresión y pude ver en sus ojos que ella deseaba creer todo lo
que le estaba diciendo.
Al final le dije: -- ¡Te veo mañana para
que me cuentes!
Al otro día
cuando llegue a la oficina otra empleada me entrego los sobres y cuando
pregunte me dijeron que había llamado enferma.
Estuve
una semana fuera de vacaciones, cuando regrese a mi labor diaria, tenía unos
sobres para esa oficina y pude ver que en lugar de ella estaba otra muchacha,
esta cuando me vio entrar se levanto y se dirigió hacia el interior del local
donde estaba la oficina principal.
La
muchacha mientras caminaba me dijo: -- Sígueme, mi jefa quiere hablar contigo.
La muchacha
joven que salió de la oficina principal, parecía una modelo su belleza era
increíble, sin embargo su rostro y su estilo era duro como roca.
Cuando
se hubo marchado la otra muchacha, la jefa que seguía parada en la puerta de su
oficina me dijo: -- Ella me conto todo lo que le dijiste, ya no está en estado,
el marido se va a casar con ella y se la llevo a trabajar con él, así que si tu
puedes ver el futuro de las personas, ahora mismo me vas a decir todo lo que tú
me ves.
Mi
asombro y la forma de ella hablar me dejaron completamente sorprendido.
¿No se dé
que me hablas?… fue todo lo que pude decir.
Tú si
sabes y si fuiste capaz de sacar de aquí a mí mejor empleada, tienes que
decirme todo lo que tú me ves.
El
nerviosismo de ella y su forma atropellada de hablar de notaba que ese no era
su estilo y que había una lucha interna en aquella bella muchacha.
Necesitaba
salir de allí lo más rápido posible, por eso me apure en decirle: -- Hablamos
por la tarde, ahora no puedo tengo mucho trabajo por repartir.
La muchacha
se recostó del marco de la puerta mientras decía: -- Necesito saber tu
respuesta, si la ayudaste a ella tienes que ayudarme a mí también.
Por la
tarde cuando regrese la muchacha me dijo que su jefa se había ido a su casa
temprano porque no se sentía bien.
Pasaron
varios días en que no supe nada de ella.
Aquella
tarde cuando entre a buscar los sobres, la muchacha que estaba en la recesión
no se encontraba, los sobres estaban sobre la mesa como siempre, sin embargo no
quería tomarlo sin que alguien lo supiera. Comencé a decir hola, hola, hay
alguien aquí. El rostro de la jefa se asomo en su oficina y ella me hizo seña
con la mano mientras atendía una llamada por el celular, cuando hubo terminado
me sonrió, esta vez su rostro era más calmado y su belleza se resaltaba ya que
estaba libre de tensión.
La
muchacha comenzó diciendo a modo de excusa: -- Tuve que entregar el Mercedes y
ahora estoy en otro auto.
Sin
saber porque le dije: -- Querías ganar el loto aquel día con el fin de no
perder tu auto, fue eso lo que querías escuchar de mí, sin embargo, tu verdadero
loto es tu hijo.
¿Que
hablas? …contesto ella.
Yo no
puedo tener hijo, los médicos ya me lo dijeron, mi novio no se va a casar
conmigo en esta condición aunque me quiera mucho y la verdad ya no me importa
nada, esta oficina la van a cerrar y tampoco me importa, voy a empezar a ir al
gimnasio así descargo un poco la adrenalina.
La
muchacha miro que estaba sonriendo y se
apuro en preguntarme.
¿Te da
risa mi tragedia?
Me da
risa el ver que no tienes tragedia, tu vida es linda como tu exterior y ahora
será más linda, vas a tener un varón y este llegara hacer una figura muy
importante, tu novio será tu esposo y ya no tendrás que trabajar porque tu
función es cuidar y criar a ese que será más grande que nosotros. Tendrás de
nuevo tu Mercedes y la felicidad llenara tu alma.
La
muchacha sonrió pero en su rostro podía ver que no había creído nada de lo que
le acababa de decir.
La
muchacha a modo de despedida dijo: -- Ya no tienes que venir mas a buscar
correspondencia, esta oficina la van a cerrar, hoy es mi último día.
No volví
a ver aquella muchacha, hasta pasado un tiempo en que manejaba por la calle
cuando vi un Mercedes que me hacia señales de luces y me tocaba el claxon,
entre en el edificio donde antes estaba su oficina y el auto se detuvo detrás
de mí, la muchacha que venía manejando salió del auto y salió corriendo para
abrazarme y besarme en la cara mientras decía, ven que te quiero presentar a mi
esposo y a mi hijo.
Me
incline para ver el rostro del hombre joven que venía en la parte delantera y
contemple la sonrisa de aquel que parecía un galán de cine, detrás estaba su
hermano y en un asiento especial para
transportar niños estaba aquel rostro inconfundible del que llegaría hacer
grande.
La
muchacha se volvió abrazar a mí y mientras lo hacía me dijo al oído:-- Me gane el
loto, se caso conmigo y me regalo el Mercedes.
(Esta
historia es completamente verídica y la comparto contigo, siendo mí deseo que tú
también te ganes tu loto).
Recuerda
que compartir es vivir, has que otro reciba esta información en este día
especial que en Estados Unidos celebramos como
de las MADRES.
Yo soy
el camino
Verdad
de vida
Quien
llegue a mí
Tendrá
vida eterna.
Juanelmanu.
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