domingo, 10 de mayo de 2015

COMPARTIR ES VIVIR.
Este fragmento de mi vida lo dedico a todas las madres del mundo y en especial a esa que desean serlo y por circunstancias ajenas a ellas, no han podido lograrlo.
Para esas que la ciencia ha dicho que es imposible el salir en estado, estoy dedicando este momento, donde  te vas a convertir en la persona del relato y gracias a la MAGIA POR SIMPATIA, tú vas a poder tener la misma oportunidad.
Luego vendrán los que conociendo tu caso, dirán que fuiste producto del llamado efecto de SUGESTION, pero eso no importa lo que tú necesitas es transformar el NO en SI y eso lo vamos a lograr.
El relato es completamente fidedigno y no comparto los nombres por motivo de respeto a la identidad de las personas.
Muchas cosas sucedieron mientras estuve trabajando en la misma ruta, donde mi función era recoger y entregar los paquetes que eran enviados por DHL.
Aquella tarde entre en aquella oficina donde debería de recoger los sobres que ellos a diario enviaban. El rostro de la muchacha en la recesión, estaba completamente alterado, la tristeza que la embargaba me hizo detenerme frente a ella para decirle.
¿Tú está en estado? 
La muchacha me miro y me trato de sonreír mientras me decía: --¿Me acabo de enterar?
Sin saber porque continúe diciendo. – ¿No deberías de estar triste?
La muchacha sin poderse contener comenzó a llorar, mientras me narraba su situación.
No puedo tenerlo, ya tengo cuatro hijos y si se lo digo a mi marido, voy a tener un problema mayor.
Mire aquel rostro que estaba sufriendo amargamente por algo que seria para muchas mujeres de alegría y sin pensarlo le dije: -- ¿Entonces no quieres estar en estado?
La muchacha volvió a mover la cabeza para decirme con ese movimiento que con dolor de su alma no podía tenerlo, pero que tampoco iba a ir al médico para tener un aborto.
Estire mi mano y la pase por el pelo de aquella muchacha mientras le decía: -- No te apures no lo vas a tener, mañana vas a tener de nuevo tu regla y todo va a continuar como antes, quizás mejor, creo que debes de contarle a tu marido todo, estoy seguro que va existir un cambio, mas aun te va a llevar a trabajar con él en su negocio.
Esas dos cosas son imposible, el nunca ha querido casarse y mucho menos tenerme trabajando con él y además cuando yo salgo en estado, ese se pega con tal fuerza que yo tengo que trabajar todo el tiempo hasta el último momento.
La sonrisa que le dedique a ella le hizo cambiar su expresión y pude ver en sus ojos que ella deseaba creer todo lo que le estaba diciendo.
Al final le dije: -- ¡Te veo mañana para que me cuentes!
Al otro día cuando llegue a la oficina otra empleada me entrego los sobres y cuando pregunte me dijeron que había llamado enferma.
Estuve una semana fuera de vacaciones, cuando regrese a mi labor diaria, tenía unos sobres para esa oficina y pude ver que en lugar de ella estaba otra muchacha, esta cuando me vio entrar se levanto y se dirigió hacia el interior del local donde estaba la oficina principal.
La muchacha mientras caminaba me dijo: -- Sígueme, mi jefa quiere hablar contigo.
La muchacha joven que salió de la oficina principal, parecía una modelo su belleza era increíble, sin embargo su rostro y su estilo era duro como roca.
Cuando se hubo marchado la otra muchacha, la jefa que seguía parada en la puerta de su oficina me dijo: -- Ella me conto todo lo que le dijiste, ya no está en estado, el marido se va a casar con ella y se la llevo a trabajar con él, así que si tu puedes ver el futuro de las personas, ahora mismo me vas a decir todo lo que tú me ves.
Mi asombro y la forma de ella hablar me dejaron completamente sorprendido.
¿No se dé que me hablas?… fue todo lo que pude decir.
Tú si sabes y si fuiste capaz de sacar de aquí a mí mejor empleada, tienes que decirme todo lo que tú me ves.
El nerviosismo de ella y su forma atropellada de hablar de notaba que ese no era su estilo y que había una lucha interna en aquella bella muchacha.
Necesitaba salir de allí lo más rápido posible, por eso me apure en decirle: -- Hablamos por la tarde, ahora no puedo tengo mucho trabajo por repartir.
La muchacha se recostó del marco de la puerta mientras decía: -- Necesito saber tu respuesta, si la ayudaste a ella tienes que ayudarme a mí también.
Por la tarde cuando regrese la muchacha me dijo que su jefa se había ido a su casa temprano porque no se sentía bien.
Pasaron varios días en que no supe nada de ella.
Aquella tarde cuando entre a buscar los sobres, la muchacha que estaba en la recesión no se encontraba, los sobres estaban sobre la mesa como siempre, sin embargo no quería tomarlo sin que alguien lo supiera. Comencé a decir hola, hola, hay alguien aquí. El rostro de la jefa se asomo en su oficina y ella me hizo seña con la mano mientras atendía una llamada por el celular, cuando hubo terminado me sonrió, esta vez su rostro era más calmado y su belleza se resaltaba ya que estaba libre de tensión.
La muchacha comenzó diciendo a modo de excusa: -- Tuve que entregar el Mercedes y ahora estoy en otro auto.
Sin saber porque le dije: -- Querías ganar el loto aquel día con el fin de no perder tu auto, fue eso lo que querías escuchar de mí, sin embargo, tu verdadero loto es tu hijo.
¿Que hablas? …contesto ella.
Yo no puedo tener hijo, los médicos ya me lo dijeron, mi novio no se va a casar conmigo en esta condición aunque me quiera mucho y la verdad ya no me importa nada, esta oficina la van a cerrar y tampoco me importa, voy a empezar a ir al gimnasio así descargo un poco la adrenalina.
La muchacha  miro que estaba sonriendo y se apuro en preguntarme.
¿Te da risa mi tragedia?
Me da risa el ver que no tienes tragedia, tu vida es linda como tu exterior y ahora será más linda, vas a tener un varón y este llegara hacer una figura muy importante, tu novio será tu esposo y ya no tendrás que trabajar porque tu función es cuidar y criar a ese que será más grande que nosotros. Tendrás de nuevo tu Mercedes y la felicidad llenara tu alma.
La muchacha sonrió pero en su rostro podía ver que no había creído nada de lo que le acababa de decir.
La muchacha a modo de despedida dijo: -- Ya no tienes que venir mas a buscar correspondencia, esta oficina la van a cerrar,  hoy es mi último día.
No volví a ver aquella muchacha, hasta pasado un tiempo en que manejaba por la calle cuando vi un Mercedes que me hacia señales de luces y me tocaba el claxon, entre en el edificio donde antes estaba su oficina y el auto se detuvo detrás de mí, la muchacha que venía manejando salió del auto y salió corriendo para abrazarme y besarme en la cara mientras decía, ven que te quiero presentar a mi esposo y a mi hijo.
Me incline para ver el rostro del hombre joven que venía en la parte delantera y contemple la sonrisa de aquel que parecía un galán de cine, detrás estaba su hermano y en un  asiento especial para transportar niños estaba aquel rostro inconfundible del que llegaría hacer grande.
La muchacha se volvió abrazar a mí y mientras lo hacía me dijo al oído:-- Me gane el loto, se caso conmigo y me regalo el Mercedes.
(Esta historia es completamente verídica y la comparto contigo, siendo mí deseo que tú también te ganes tu loto).
Recuerda que compartir es vivir, has que otro reciba esta información en este día especial que en Estados Unidos celebramos como  de las MADRES.
Yo soy el camino
Verdad de vida
Quien llegue a mí
Tendrá vida eterna.
Juanelmanu.



No hay comentarios:

Publicar un comentario